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Envejecimiento cutáneo intrínseco

Desnutrición, piel deslipidada

La desnutrición cutánea es una condición de cualquier tipo de piel menos las pieles grasas, donde se produce una pérdida de lípidos grasos para mantener la piel en buen estado. Estos lípidos son una reserva energética que permiten la regeneración celular de la dermis, algo esencial para prevenir el envejecimiento cutáneo y la formación de arrugas. La desnutrición es una respuesta al envejecimiento cutáneo por lo que se presenta en pieles maduras y secas.

Hay que diferenciar la desnutrición de la deshidratación:

- La desnutrición es la falta de película hidrolipídica (lípidos epidérmicos, emulsión de agua, y lípidos sebáceos, grasas, que cubre la superficie de la piel y actúa como barrera complementaria frente a las toxinas) que pueden sufrir las pieles maduras no grasas dando un aspecto de piel áspera y descamada.

- La deshidratación es el déficit en lípidos epidérmicos, agua, (responsables de fijar la humedad y crear una barrera a la permeabilidad de la piel) que puede darse en todo tipo de pieles y edades siendo el resultado una piel con aspecto apagado y con sensación de tirantez.