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Envejecimiento cutáneo intrínseco

Arrugas cutáneas

Las arrugas en la piel es un problema inevitable pero tratable, signo de envejecimiento cutáneo de cualquier tipo de piel, debido a la reducción de las sustancias que mantienen la piel lisa, como el colágeno, la elastina y el ácido hialurónico. Esta última sustancia rodea las células de la piel dándole una apariencia joven y lisa. Cuando ésta disminuye, la estructura cutánea pierde su plenitud y se hace más vulnerable a la formación de arrugas. La aparición de arrugas está causada por una reducción anual del 1% de los niveles de colágeno y una desorganización del tejido cutáneo, que aumenta con la edad. Las arrugas son fácilmente reconocibles, a diferencia de la falta de densidad y firmeza, ya que aparecen como líneas o surcos en el rostro. Se hacen visibles en la frente (debido a las expresiones faciales), en el contorno de los ojos (“patas de gallo” o “líneas de la risa”, primeras en detectarse por la delgadez epidérmica de la zona), en el labio superior (“pliegos nasolabiales”), y en todo el rostro. Existen factores internos, como la sequedad inducida por la edad, y factores externos, como las exposiciones solares y el tabaquismo, que pueden ayudar a que aparezcan las arrugas.